Hubo besos como tímidos vientecillos primaverales. Hubo besos como delicadas sanguijuelas que no lograron hacer traspasar la piel por la sangre. Hubo besos que dejaron marcas de trampas para oso en los labios.
( DIME QUE ME LLAMAS DESDE LOQUOVIP CUANDO HABLES CONMIGO )