ardientes cerros al canto del agua profunda, el trópico de tus cejas dirige la orquesta de ángeles, en el arpa nocturna que despierta al alba. Al oscuro espacio del velo de la noche, por la mudez de tu boca cantan tus ojos la obertura inconclusa de la estrella. Vientos, piedras y ríos dicen que hablabas mientras dormías."}" data-sheets-userformat="{"2":262145,"3":{"1":0},"21":0}">De los ardientes cerros al canto del agua profunda, el trópico de tus cejas dirige la orquesta de ángeles, en el arpa nocturna que despierta al alba. Al oscuro espacio del velo de la noche, por la mudez de tu boca cantan tus ojos la obertura inconclusa de la estrella. Vientos, piedras y ríos dicen que hablabas mientras dormías.