Mis brazos en inútil resistencia, trataban de iniciar la retirada… Más tus dientes tiraban mi muralla, mientras tu lengua me convertía en su esclava. En qué momento capturaste mis zapatos, Nunca sabré cuando cedió el vestido… Sólo sé que en tus brazos me estremezco, Y que mis muslos ¡ante ti, ya están vencidos!
( DIME QUE ME LLAMAS DESDE LOQUOVIP CUANDO HABLES CONMIGO )