Un roce breve, fugitivo como el ala de una mariposa hizo arder el aire en un instante entre tu cuerpo y el mío. El universo se ocultó a mis ojos y se encerró en un latido. Tus miradas se volvieron mares
y sus olas mecieron mi destino.
( DIME QUE ME LLAMAS DESDE LOQUOVIP CUANDO HABLES CONMIGO )