A pulso no: que no disfruta herido, por flecha berniniana o por manía de brusquedad, el templo humedecido (de Venus, el segundo). Ya algún día lubricantes o medios naturales pondrás entre los bordes con taimada prudencia, o con cautela ensalivada
( INDÍCAME QUE ME HAS VISTO EN LOQUOVIP CUANDO LLAMES )